El Congreso de los Diputados rechazo esta semana dos decretos de vivienda impulsados por el Gobierno de coalicion de Pedro Sanchez, en una votacion en la que el partido independentista catalan Junts se sumo al rechazo del PP y Vox, hundiendo asi las medidas en la camara de 350 escaños.

El primero de los decretos buscaba frenar los desahucios de personas en situacion de vulnerabilidad, dificultar la especulacion inmobiliaria y ofrecer incentivos fiscales para fomentar el alquiler. El segundo pretendia que los contratos de arrendamiento de vivienda habitual se renovaran de forma automatica a peticion del inquilino, una medida bautizada informalmente como el "decreto Maricarmen" tras el desalojo de Maricarmen Abascal.

La diputada de Junts Miriam Nogueras justifico el voto en contra de su formacion asegurando que, de haber querido realmente proteger a los inquilinos, "atar en corto a los fondos buitre y reactivar la vivienda", el Gobierno ya lo habria hecho antes. Pedro Sanchez habia apelado directamente a los diputados antes de la votacion pidiendoles que pensaran "en la gente corriente, en quienes mas necesitan la proteccion de las instituciones publicas".

La ministra de Sanidad, Monica Garcia, resumio el malestar del Gobierno tras la derrota parlamentaria al señalar que "hoy la derecha le ha dado a la especulacion una mayoria parlamentaria que no tiene en la calle". El lider del PP, Alberto Nuñez Feijoo, aprovecho el resultado de la votacion para pedir a Sanchez que "convoque elecciones cuanto antes".

Un dia despues del rechazo parlamentario, decenas de miles de personas volvieron a manifestarse el sabado en distintas ciudades españolas, entre ellas Madrid y Valencia, para exigir medidas efectivas contra la crisis de la vivienda. El diario El Diario informo de que las elecciones podrian convocarse tan pronto como el 29 de noviembre, aunque Sanchez no ha anunciado oficialmente ningun adelanto electoral. Los comicios generales estaban previstos, en condiciones normales, para julio de 2027.