El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Naser Burita, acuso a España de estar frenando el retorno de los migrantes que cruzaron de forma masiva hacia Ceuta a finales de julio, tras reunirse con su homologo español, Jose Manuel Albares, al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
Burita declaro ante los periodistas que los obstaculos para completar los retornos son "controversias, procedimientos y dificultades" del lado de Madrid, y no una falta de voluntad por parte de Rabat. El ministro señalo ademas que, si los migrantes en situacion irregular y los menores no acompañados no han regresado a Marruecos, la pregunta debe dirigirse a España y no a su pais.
Segun los ultimos datos oficiales, aportados el pasado 22 de septiembre por el ministro de Politica Territorial, Angel Victor Torres, mas de 7.000 personas han regresado a Marruecos desde el 10 de agosto, entre ellas 6.791 retornos voluntarios y 318 expulsiones. Pese a esa cifra, mas de 6.000 adultos permanecen todavia en centros gestionados por el Estado, mientras que Ceuta ha identificado formalmente a 2.321 menores no acompañados, a los que se suman varios cientos mas que siguen en la calle.
Fuentes del Gobierno español atribuyen la lentitud del proceso a requisitos legales ineludibles: cada persona debe ser identificada y entrevistada de forma individual, las solicitudes de proteccion internacional se examinan caso por caso, y las decisiones de retorno siguen procedimientos judiciales formales que chocan ademas con la capacidad limitada de los juzgados. En el caso de los menores, la ley obliga a evaluar de manera individual las circunstancias de cada uno y a priorizar la reagrupacion familiar, por lo que no pueden aplicarse los mismos procedimientos que a los adultos.
El cruce de acusaciones se suma a otros frentes abiertos entre Rabat y Madrid en las ultimas semanas, entre ellos la filtracion de un informe policial que apuntaba a una posible pasividad marroqui durante el cruce masivo y las acusaciones cruzadas de chantaje y de encubrimiento que han marcado la relacion bilateral desde el estallido de la crisis.

