Mauro Povia, fundador y consejero delegado de Asset1 Invest, construyó su firma alrededor de una brecha concreta que dice haber visto repetirse en los empresarios españoles. Se les daba bien generar capital y mucho peor lo que venía después, convertir ese capital en algo duradero. Su afirmación central es directa: durante muchos años, dice, se ha confundido invertir con simplemente comprar activos, y la diferencia entre ambas cosas no tiene que ver con qué activo se elige.

Lo que separa una cosa de la otra, según el planteamiento de Povia, es la estructura. Una estrategia a largo plazo supera a una sucesión de operaciones aisladas. Repartir el capital entre varios proyectos supera a concentrarlo en uno solo. Reinvertir los beneficios para que el interés compuesto pueda funcionar de verdad supera a gastar cada retorno en cuanto llega. Nada de eso es un consejo exótico por sí solo, pero Povia sostiene que la mayoría de empresarios lo salta de todos modos, desplegando capital cada cuatro o cinco años en operaciones sueltas en lugar de con algún tipo de ritmo regular, y haciéndolo a través del vehículo que resulte cómodo en lugar de uno construido para ese fin.

La respuesta de Asset1 Invest a esa brecha se centra en el sector inmobiliario, tratado como una base estable frente a la disrupción tecnológica que afecta a otras partes de la economía, junto a las infraestructuras y la energía como otros activos reales. La firma gestiona un programa de coinversión que permite a empresarios individuales participar en proyectos inmobiliarios con una estructura normalmente reservada a los grandes family offices, y ha construido una red de socios, el Club Asset1 Invest, donde los participantes comparten experiencia y acceso a operaciones en lugar de trabajar completamente solos. ANRO Capital actúa como la entidad matriz de inversión detrás de todo ello.

Lo que Povia vende en realidad es tanto gobernanza como acceso: una estructura societaria eficiente donde alojar los activos, y la disciplina de poner el capital a trabajar con un ritmo regular en lugar de hacerlo de forma esporádica. Si esa disciplina supera en resultados al enfoque más habitual de comprar de forma oportunista es algo sobre lo que la firma no ha publicado cifras. El argumento de venta es que la mayoría de empresarios nunca llega a comprobarlo, porque nunca construyeron antes la estructura necesaria.