El presidente del Gobierno, Pedro Sanchez, rechazo el lunes por la tarde las acusaciones que lo señalan como victima de un chantaje por parte de Marruecos en relacion con la crisis migratoria de Ceuta, calificando esas versiones de propias de "una serie de Netflix" antes que de la realidad politica.

Las acusaciones, impulsadas por el Partido Popular y su lider, Alberto Nuñez Feijoo, sugieren que Sanchez se muestra reacio a confrontar a Marruecos por el cruce masivo de finales de julio porque Rabat podria estar presionandolo con informacion obtenida a traves del espionaje de uno de sus telefonos moviles. El PP ha recuperado para ello el caso Pegasus, el programa espia que en 2022 infecto los telefonos del propio Sanchez y de varios miembros de su Gobierno, entre ellos la entonces ministra de Defensa, Margarita Robles.

"Estos informes falsos que circulan sobre el movil o sobre otras cuestiones, bueno, quiza para una serie de Netflix estan muy bien, pero la realidad hay que construirla sobre hechos y no sobre noticias falsas", declaro Sanchez, quien insistio en que "no existe informacion que establezca de forma solida la responsabilidad de Marruecos" en la oleada de llegadas que España sufrio los dias 30 y 31 de julio.

El presidente matizo, no obstante, que nunca ha descartado una respuesta firme frente a Rabat si llegara a demostrarse su implicacion. "Nunca he dicho que no fueramos a responder con firmeza a Marruecos si se demuestra que Marruecos esta detras de lo ocurrido el 30 y 31 de julio", afirmo, en un intento de despejar las dudas sobre la firmeza de su Gobierno sin llegar a acusar formalmente a las autoridades marroquies.

Desde que mas de 70.000 personas entraron en el enclave español procedentes de Marruecos a finales de julio, Sanchez ha mantenido de forma constante que no cuenta con "pruebas solidas" de que Rabat planificara la avalancha, una postura que no ha convencido ni a los partidos de la oposicion ni, segun distintas encuestas, a buena parte de la opinion publica española.