España ha iniciado la sustitución de su embajador en India, Juan Antonio March Pujol, después de que el Ministerio de Asuntos Exteriores trasladara acusaciones sobre su conducta a la Fiscalía Anticorrupción en mayo. Su previsible sucesor es Alfredo Martínez Serrano, actual embajador de España en Canadá, con un relevo formal previsto en semanas una vez lo apruebe el Gobierno indio, como es habitual en cualquier cambio de embajador.

Las acusaciones se centran en eventos culturales organizados durante el Año Dual España India, un programa pensado para reforzar los lazos entre ambos países. Se acusa a March de haber buscado patrocinios empresariales y apoyo institucional para conciertos sin informar al ministerio, y de haber contratado actuaciones de artistas sin vínculo formal con España presentando los eventos como diplomacia cultural española.

Los detalles son concretos. Los fondos culturales de la embajada habrían cubierto 18.000 euros por una actuación de Huiling Zhu, mezzosoprano china, un gasto que el embajador habría defendido alegando su repertorio español pese a que ella misma no lo es. Por separado, se acusa a March de haber alcanzado un acuerdo personal con BLS, la empresa que gestiona externamente la tramitación de visados de las embajadas españolas, entre ellas la de Nueva Delhi, para una aportación de 5.000 euros a un evento cultural en Rajastán, con parte de los arreglos, según lo publicado, estructurados para no aparecer en las cuentas propias de la embajada.

El tenor español Joan Laínez y la compañía local STEM Dance Kampani también figuraron entre los artistas de los eventos bajo revisión. Otro detalle que se investiga por separado es que la hija del embajador tenía pasaporte diplomático y vivía en la residencia de la embajada mientras, según lo publicado, realizaba actividades empresariales junto a su padre.

Nada de esto se ha establecido como una irregularidad probada. La información publicada en medios españoles ha tenido cuidado de describir las acusaciones como denuncias bajo revisión de la fiscalía, no como conclusiones. Lo que no está en discusión es el calendario: March asumió el cargo en septiembre de 2024, en sustitución de José María Ridao, que había pedido dejar el puesto en diciembre de 2023, y España se dispone ahora a relevarlo antes de cumplir dos años en el cargo, sin que la fiscalía haya llegado todavía a ninguna conclusión.