Pedro Sanchez dispone de un año como maximo antes de que la ley le obligue a convocar elecciones generales en España, un plazo que se cumple en 2027 al termino de la legislatura iniciada tras los comicios de julio de 2023. El presidente ha insistido en que agotará el mandato y se presentará de nuevo a la reeleccion, en lo que describe como una respuesta necesaria frente al avance de la extrema derecha en España y en Europa.
El camino hasta esa cita electoral se complica por la fragilidad de su coalicion de gobierno, despues de que el partido catalan Junts rompiera su acuerdo de investidura hace varias semanas, dejando a Sanchez al frente de un Ejecutivo en minoria que depende de pactos puntuales con otras fuerzas para sacar adelante su agenda legislativa.
A esa debilidad parlamentaria se suma una serie de escandalos de corrupcion que han salpicado a su entorno mas cercano. Los investigadores vinculan al exsecretario de Organizacion del PSOE, Santos Cerdan, con al menos 620.000 euros en comisiones pagadas por la constructora Acciona a traves del exministro Jose Luis Abalos, con promesas de otros 450.000 euros adicionales. Paralelamente, un juez ha ordenado que la esposa de Sanchez, Begoña Gomez, se siente en el banquillo acusada de malversacion, trafico de influencias, corrupcion en los negocios y apropiacion indebida, y le ha exigido la entrega del pasaporte. Su hermano, David Sanchez, tambien esta siendo investigado.

