Barclays ha elevado sus precios objetivo para los bancos españoles y ha señalado a BBVA como su valor preferido del sector, con el argumento de una mejor perspectiva del margen de intereses. La mejora llega en las mismas semanas que un trimestre récord para el sector y un índice en máximos históricos, que es el contexto en el que hay que leerla.
El argumento concreto para BBVA no es difícil de construir. Su negocio mexicano le da un motor de crecimiento del que carecen la mayoría de bancos europeos, su base de costes aguanta bien la comparación doméstica, y ha pasado los últimos años valorado como si la exposición emergente fuera solo un riesgo y no también un retorno.
El argumento general para el sector descansa en que los tipos se mantengan donde están más tiempo del que el mercado suponía. El margen de intereses es la diferencia entre lo que un banco paga por los depósitos y lo que gana con los préstamos, y esa diferencia ha seguido siendo amplia. Alargar el supuesto unos trimestres es lo que mueve un precio objetivo.

