Más de 63.000 personas han sido evacuadas o confinadas en España durante esta campaña de incendios, con unas 260.000 afectadas sumando España y Francia. El fuego de Castellón sigue fuera de control tras arrasar cerca de 10.000 hectáreas y obligar a más de 10.000 personas a dejar sus casas. En el momento de la información había alrededor de diez incendios activos en el país.
Las condiciones que hay detrás están documentadas, no deducidas. Junio fue el segundo más cálido en España desde que hay registros en 1961, con una media peninsular de 23,3 grados, unos 3,2 por encima de lo normal. Lleida alcanzó los 42,9 grados. La precipitación media del mes fue de 12,4 milímetros, un 39 por ciento de lo habitual y el tercer junio más seco de la serie.
El calor y la sequía juntos producen un efecto que ninguno logra por separado. El combustible seco prende con más facilidad, y el aire caliente y seco con viento detrás mueve un incendio más rápido de lo que los equipos pueden abrir línea por delante. Los trabajos de atribución sobre esta campaña han encontrado que el cambio climático hizo notablemente más probable esa combinación de factores.

