Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años desalojada el pasado 23 de septiembre de la vivienda de la calle Alcalde Sainz de Baranda en la que habia vivido setenta y un años, fallecio el miercoles en el hospital Gregorio Marañon de Madrid, donde habia ingresado por un cuadro de ansiedad aguda y agotamiento tras el desahucio.
Su renta habia pasado de 500 a 2.650 euros al mes, un incremento que la propietaria exigia y que derivo finalmente en su expulsion del inmueble. El caso de Abascal se habia convertido en las semanas previas en simbolo nacional de la crisis de la vivienda, alimentando semanas de protestas, un intento fallido de decreto de emergencia en el Congreso y la posterior convocatoria de elecciones anticipadas para el 29 de noviembre.
La noticia de su muerte desato una ola de indignacion que culmino el jueves con una manifestacion masiva en Madrid, con unas 20.000 personas recorriendo el trayecto entre la Puerta del Sol y el numero 46 de la calle Sainz de Baranda, frente al portal del que fue desalojada. En la puerta del edificio, vecinos y desconocidos dejaron mensajes de despedida, entre ellos un papel escrito a mano con las palabras "Descansa en paz, Maricarmen".

