Skepta, el rapero y productor londinense conocido primero por el grime, ha pasado el verano al frente de una noche de música house en Ibiza. Más Tiempo, su residencia en la Club Room de Hi Ibiza, sigue hasta el 3 de octubre, y se sitúa en el extremo más íntimo de una isla donde la otra gran fiesta de la temporada, la noche de elrow en UNVRS, llena seis salas temáticas distintas de house y techno a una escala mucho mayor.
La distancia entre esas dos noches dice algo sobre cómo es de verdad el verano de Ibiza una vez se deja atrás la versión de postal. UNVRS y sus seis ambientes están pensados para un público que busca escala y espectáculo. La noche de Skepta, a juzgar por el nombre y la sala que ha elegido, está pensada para algo más parecido a una sesión tocada para quienes acuden específicamente por ese sonido, en un género con el que no construyó su carrera.
La agenda diurna y de tarde de la isla ha seguido el mismo ritmo. Paradiso, dentro del programa cultural de 24 horas Arty People, expone obra del fotógrafo mexicano Paul Fuentes, imágenes que colocan fauna salvaje dentro de una arquitectura demasiado pulida para pertenecerle. En el terreno gastronómico, Es Fumeral, en primera línea de playa, tiene al chef Alberto Pacheco reinterpretando platos mediterráneos según lo que da la temporada; Casa Jondal, en Cala Jondal, sirve la carta de pescado elevada del chef Rafa Zafra, y El Bigotes, un restaurante familiar en Cala Mastella llevado por Ana y Mónica Ferrer, sigue sirviendo su bullit de peix a la leña y su arroz a banda como siempre lo ha hecho.

