Amancio Ortega, fundador de Inditex y de la mayor cadena de moda del mundo, Zara, ha adquirido una participación valorada en unos 1070 millones de euros en Qube, uno de los mayores operadores logísticos y de infraestructuras de Australia, a través de su vehículo de inversión personal Pontegadea.
La participación otorga a Pontegadea alrededor del 15 por ciento de Qube, situando a la sociedad de Ortega junto a Macquarie Asset Management, que lidera el grupo comprador con un 65 por ciento, y al fondo de pensiones UniSuper, que posee el 20 por ciento restante. La compra del consorcio valoró Qube en unos 7000 millones de euros y llevó a que la compañía saliera de la bolsa australiana tras cerrarse la operación a principios de este año.
Qube gestiona puertos, terminales de contenedores, almacenes y conexiones ferroviarias en Australia, Nueva Zelanda y el sudeste asiático, con casi 10000 empleados repartidos en más de 200 ubicaciones. La compañía también posee el 50 por ciento de Patrick Terminals, uno de los mayores operadores de manejo de contenedores del país, lo que le da un papel central en el movimiento de mercancías por los puertos australianos. En su último ejercicio completo, Qube declaró unos ingresos de 4460 millones de dólares australianos y un resultado antes de intereses, impuestos y amortización de unos 377 millones de dólares australianos.
Para Pontegadea, la operación supone un nuevo paso fuera de su enfoque tradicional en bienes inmuebles de primer nivel y hacia activos de infraestructura que generan ingresos estables a largo plazo. El vehículo inversor de Ortega ha ampliado en los últimos años su cartera hacia la energía y las telecomunicaciones además del sector inmobiliario, y la participación en Qube extiende ese giro hacia infraestructuras de transporte y logística al otro lado del mundo.
Solo las propiedades inmobiliarias de Pontegadea están valoradas en más de 21000 millones de euros, con torres de oficinas, centros comerciales y edificios residenciales en grandes ciudades de Europa y América. Sumar una posición en un operador portuario y logístico australiano da a la firma exposición a un tipo de activo distinto, ligado menos a los ciclos del mercado inmobiliario y más al flujo físico del comercio en una de las economías más activas de la región Asia Pacífico.
La inversión también refleja una tendencia más amplia entre los grandes fondos familiares europeos, que han estado trasladando capital hacia infraestructuras que se benefician de una demanda estable y contratos de operación a largo plazo, en lugar de depender solo de los ciclos inmobiliarios. Al unirse a Macquarie y UniSuper como socio minoritario en Qube, Ortega gana presencia en la infraestructura comercial australiana sin asumir el control operativo, dejando la gestión del día a día en manos del equipo de Macquarie mientras recibe una parte de los retornos.

