El Gobierno español ha endurecido su respuesta frente a la migracion irregular semanas despues de que decenas de miles de personas cruzaran la frontera hacia Ceuta desde Marruecos. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajo a la ciudad autonoma para supervisar el operativo y dejo claro que quienes entraron sin autorizacion no podran permanecer en el enclave, trasladarse a la peninsula ni obtener un estatus legal, salvo en casos excepcionales de vulnerabilidad extrema.
Segun el ministerio, las personas sin derecho a permanecer en territorio español estan siendo devueltas a Marruecos. Las autoridades ya han confirmado el retorno de mas de 48.000 personas desde que estallo la crisis a finales de julio, ademas de instalar una barrera maritima adicional y desplegar mas agentes procedentes de la peninsula para evitar un nuevo cruce masivo.
La presion en la frontera se ha mantenido en las ultimas semanas. A mediados de agosto, la policia marroqui detuvo a un centenar de personas que intentaban entrar en Ceuta, despues de que circularan llamamientos en redes sociales a organizar un nuevo cruce masivo, lo que llevo a ambos paises a reforzar la seguridad en el paso fronterizo.

