Trece personas murieron al estrellarse una Cessna Grand Caravan C-208 operada por Aerodiana en un campo cerca de Socos, en el distrito de Pueblo Nuevo, a unos dos kilómetros del aeropuerto de Nazca. El aparato había despegado de Pisco, en la región de Ica, hacia el mediodía del sábado para sobrevolar con turistas las Líneas de Nazca, y cayó poco después de la una de la tarde. A bordo viajaban once pasajeros y dos tripulantes peruanos, y no hubo supervivientes.
Siete de los fallecidos eran turistas italianos de dos familias. Dos eran españoles, dos alemanes, y dos la tripulación peruana. El mayor de policía Jorge Andrade señaló que, dada la gravedad del accidente, no había supervivientes, y que en el momento en que habló se habían recuperado cuatro cuerpos.
La presidenta Keiko Fujimori trasladó sus condolencias y afirmó que el ministerio de Transportes y Comunicaciones llevaba a cabo la investigación correspondiente. Aerodiana, que opera estos vuelos desde hace cerca de dos décadas, indicó que colaboraría plenamente con los investigadores.

