Joan Martínez, Mario Rivas y Alexis Ciria fueron titulares en el primer partido del Real Madrid con José Mourinho, el 2-2 ante la Fiorentina en Klagenfurt. Ciria marcó uno de los dos goles del Madrid. Para tres jugadores de la cantera, es la mejor tarde disponible.
La relación del Madrid con su propia cantera lleva una generación siendo complicada. La Fábrica produce jugadores de forma continua y el primer equipo ha preferido históricamente comprar el producto terminado, lo que ha enviado a una larga lista de canteranos solventes a hacer carrera en otros sitios. Un amistoso de pretemporada es donde ese patrón se suspende brevemente.
Las circunstancias hacen esto menos romántico de lo que parece. Las plantillas de principios de agosto van cortas, los internacionales se reincorporan en fechas distintas y un entrenador necesita once cuerpos. Que haya canteranos en el primer amistoso es en parte aritmética.
Lo que no es aritmética es quién consigue la segunda y la tercera aparición. La señal útil llegará en los partidos en los que la plantilla esté disponible y aun así se elija a un canterano, porque eso es una decisión y no una necesidad.
Para Ciria el gol es de esos detalles que sobreviven en el relato de una carrera independientemente de lo que venga después. Marcar en el primer equipo de un entrenador nuevo es una marca, y en un club donde los canteranos pelean por atención, que te recuerden es una parte real del trabajo.

