La ministra de Deportes, Milagros Tolón, dijo que España merece albergar la final del Mundial de 2030 y no Marruecos, reabriendo una cuestión que la FIFA todavía no ha resuelto formalmente pese a que el torneo arranca en menos de cuatro años. Su argumento se apoyó en la precedencia: España, junto a Portugal, presentó la candidatura conjunta original, y Marruecos se sumó al proyecto después.
Tolón también señaló el historial deportivo de España como parte del argumento, invocando su condición de vigente campeona tanto en la categoría masculina como en la femenina. Preguntada directamente por la final, mantuvo un tono general y no confrontativo. Tenemos muchas ventajas y fortalezas como país, dijo.
La propuesta de Marruecos se centra en un único recinto de gran tamaño. El país está construyendo un estadio de 115.000 asientos cerca de Casablanca, bautizado en honor al rey Hassan II, pensado específicamente con la idea de acoger la final. España no ha fijado todavía una respuesta única propia, con el Santiago Bernabéu del Real Madrid y el Camp Nou del Barcelona planteados ambos como candidatos, lo que en cierto modo hace más fácil de imaginar la propuesta de Marruecos, construida con un solo propósito, aunque el argumento general de España se apoye en más historia.
Las declaraciones llegaron días después de que la FIFA saliera a desmentir otra versión de esta misma historia. Medios británicos habían informado de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, había ofrecido en privado la final a Marruecos mientras buscaba respaldo para su propia posición dentro del organismo. La FIFA calificó la afirmación de falsa y engañosa, y aseguró que su presidente no había hecho ninguna promesa de ese tipo.
Lo que no ha cambiado es que nadie ha decidido nada todavía. España, Portugal y Marruecos van a coorganizar el torneo como tres países distintos que comparten un mismo evento, y la FIFA no ha dado ningún plazo para designar sede de la propia final. Hasta que lo haga, el argumento que planteó Tolón esta semana es exactamente eso, un argumento, no un resultado.

