Decenas de miles de personas salieron a la calle el pasado miercoles en varias ciudades españolas para protestar por la gestion de la crisis migratoria de Ceuta, un mes despues de que decenas de miles de personas cruzaran la frontera desde Marruecos. Solo en Madrid, las autoridades cifraron la protesta en unas 50.000 personas, con concentraciones tambien en Barcelona, Valencia y Sevilla.
Los manifestantes, que ondeaban banderas españolas y hacian sonar silbatos, corearon consignas como "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende" y llegaron a gritar "fuera invasores" en algunos puntos de las marchas. Las protestas reclamaban la devolucion de los migrantes a sus paises de origen o su redistribucion por el resto de España.
El presidente de Ceuta, Juan Jesus Vivas, describio la crisis como una "vulneracion de la integridad territorial de España", mientras que el ministro de Politica Territorial, Angel Victor Torres, acuso a la oposicion de aprovechar la situacion "para atacar al Gobierno de España". Pedro Sanchez, por su parte, atribuyo el origen de la oleada a una interpretacion equivocada de una sentencia judicial y a la difusion de desinformacion en redes sociales.
Casi cinco semanas despues del cruce masivo, el Gobierno cifra en unos 5.000 los migrantes que permanecen en Ceuta, entre ellos 1.200 menores, aunque fuentes locales elevan la cifra. La tension ha derivado en episodios aislados de violencia, con peleas, el apedreamiento de una patrulla militar, denuncias de agresiones sexuales y enfrentamientos con la policia, ademas de la quema de pertenencias de migrantes por parte de algunos vecinos.
Entre el ruido de las protestas tambien se escucharon voces distintas. Halima Ahmed, de la ONG Luna Blanca, pidio "un poco de empatia" hacia quienes calificó como personas en una situacion vulnerable, mientras que Otman Ianaya, uno de los migrantes llegados a Ceuta, resumio su motivacion con sencillez: "En Marruecos no hay trabajo. Quiero construir un futuro en mi vida".

