El Gobierno español atraviesa un momento de confusion despues de que varios medios de comunicacion citaran un informe policial filtrado segun el cual las autoridades marroquies habrian actuado de forma pasiva, e incluso habrian ayudado a empujar a los migrantes por mar, durante el cruce masivo hacia Ceuta de finales de julio. El documento concluye que la llegada de unas 80.000 personas al enclave español no fue accidental.

La version filtrada choca directamente con el relato que ha mantenido el presidente Pedro Sanchez, que en repetidas ocasiones ha exonerado a Marruecos de cualquier responsabilidad y ha situado el origen de la crisis en las redes de traficantes de personas, apuntando ademas a una campaña de desinformacion que atribuye a Rusia e Israel.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ordeno a la Policia Nacional que aclarara las acusaciones recogidas en el informe filtrado. Poco despues, un alto cargo policial nego que exista un documento que atribuya directamente la responsabilidad a Marruecos, una version que no ha logrado calmar la tension politica generada por la filtracion.

El lider de la oposicion, Alberto Nuñez Feijoo, acuso al Gobierno de haber conocido la implicacion marroqui y "haberlo tapado". Mas revelador aun ha sido el distanciamiento de Juan Fernando Lopez Aguilar, exministro socialista de Justicia y eurodiputado, quien afirmo que "resulta obvio" que lo ocurrido "no pudo suceder sin cierta permisividad por parte de las autoridades marroquies", y reclamo que el Gobierno actue "en base a hechos y evidencias".

Las palabras de Lopez Aguilar, procedentes de las filas del propio PSOE, evidencian que la controversia sobre el papel de Marruecos no solo enfrenta al Gobierno con la oposicion, sino que empieza a generar fisuras dentro del propio espacio socialista, en un momento en que el Ejecutivo trata de contener una crisis migratoria que sigue sin resolverse mas de un mes despues de su estallido.