Piscinas de toda España han tenido que cerrar sus puertas este verano por el llamado "reto marron", una moda viral en la que niños y adolescentes defecan deliberadamente en el agua y graban la escena para conseguir clics en redes sociales. Lo que empezo como una broma se ha convertido en un problema de salud publica que ya preocupa a decenas de ayuntamientos.
El fenomeno se ha extendido este verano por Galicia, Valencia, Madrid, Andalucia, La Rioja, Cantabria y Castilla-La Mancha. En Zamora, algunas piscinas municipales han tenido que cerrar hasta seis veces a lo largo de la temporada por este motivo, obligando a vaciar y tratar el agua cada vez que ocurre un incidente.
El año pasado se registraron unos 300 casos en todo el pais; este verano, las autoridades ya hablan de "cientos" de incidentes adicionales. Algunos menores llegan a esconder heces en bolsas de plastico dentro del bañador para simular el hecho frente a la camara, segun han denunciado varios ayuntamientos.
Los expertos en salud publica advierten de que las heces en el agua pueden transmitir bacterias y virus, entre ellos la salmonela y el parasito Cryptosporidium, y que tragar agua contaminada puede provocar dolor de estomago, vomitos, fiebre alta, deshidratacion y diarrea severa.
Las multas oscilan normalmente entre 1.000 y 3.000 euros, aunque algunos consistorios han elevado la sancion hasta los 20.000 euros y han expulsado de forma permanente a los infractores de las instalaciones. En Picassent, en la provincia de Valencia, el ayuntamiento impuso una multa de 5.000 euros a varios menores y llevo el caso ante la justicia.
El psiquiatra Andres Lopez atribuye el auge del reto a los mecanismos adictivos de las redes sociales, que segun explica fomentan un efecto de imitacion entre los mas jovenes. Alcaldes como Cristina Ayala, en Burgos, han prometido perseguir los casos "hasta el final" ante el coste economico y sanitario que suponen los cierres repetidos.

